Santa Fe Klan, salir de la nada sin perder el barrio.
Columna
CAPITALGTO
Vagabundo Capital
2/5/20261 min read


Soy de Guanajuato capital, igual que Santa Fe Klan, tal vez por eso su historia me resulta tan cercana, porque sé lo difícil que es crecer en un lugar donde las oportunidades casi nunca están al alcance.
Santa Fe Klan no salió de una disquera gigante ni de un golpe de suerte, salió del fruto de trabajo constante y con una necesidad real de expresarse.
Discos como: Por Costumbre, Bendecido y Mundo, son capítulos de una vida narrada sin maquillaje, puro barrio, familia, fe, contradicciones y errores.
No pretende ser ejemplo moral, pretende ser real.
Su crecimiento se nota en las colaboraciones: Alemán, Nanpa Básico, Calibre 50, Peso Pluma y hasta Run The Jewels y cuando su voz sonó en Black Panther: Wakanda Forever, quedó claro que ya había cruzado fronteras.
Pero lo que más lo define está fuera del escenario, es la fundación El Ángel que te cuida, Fundación 473, que apoya a personas vulnerables, y su sello 473 Music, que abre espacio a artistas emergentes.
Apostar por otros cuando ya alcanzaste reconocimiento no es común.
En el podcast de Gusgri mostró su lado más humano, habló de su vacío emocional pese al éxito, de su deseo de formar una gran familia y de cómo invierte en su comunidad. Esa honestidad lo hace más cercano.
Lo que me saca de onda es que en Guanajuato muchos no dimensionan su carrera y nos pasó con Jorge Ibargüengoitia, nos pasó con Diego Rivera y ahora nos pasa con Santa Fe Klan: parece que solo valoramos cuando el reconocimiento viene de fuera.
Por eso lo admiro, porque presume su origen, porque el éxito no lo desconectó de la gente y porque demuestra que salir de la nada no es una desventaja, sino un punto de partida. Lo digo con orgullo Santa Fe Klan no es solo un rapero con fama internacional, es una historia que todavía se está escribiendo y que también habla de nosotros.
