Soy reportero no delincuente

Descripción de la publicación.

CAPITALGTO

Fermín Cuchillo

3/10/20261 min read

Hay momentos en política donde una imagen dice más que mil boletines.

En este caso fue bastante clara: periodista protestando en el Congreso de Guanajuat y el fiscal Gerardo Vázquez Alatriste.

Reporteros que cubren la fuente de seguridad y justicia llegaron con un reclamo puntual, denunciaron un “cerco informativo”.

La marca mas clara fue durante el informe de la Fiscalía donde no tuvieron acceso, sin motivo alguno.

Las consignas que se escucharon no eran precisamente incendiarias, más bien eran bastante claras.

“Soy reportero, no delincuente”,

La respuesta del fiscal no ayudó mucho a calmar el ambiente.

Dijo que respetaba a los medios… pero que la protesta había sido “poco educada” y “poco pacífica”.

Cuando un fiscal se incomoda con reporteros que piden acceso a la información, lo que se abre no es un pleito mediático.

Se abre un debate sobre transparencia.

Guanajuato no es cualquier estado. Durante años ha sido uno de los territorios más golpeados por la violencia en México.

En ese contexto, la Fiscalía es una de las instituciones que más necesita credibilidad pública.

La gente quiere saber qué está pasando, qué se está haciendo y si las estrategias realmente funcionan.

Por eso el acceso a la información no es un capricho periodístico.

Es parte de la rendición de cuentas.

Cuando los periodistas denuncian que la información se filtra en lugar de compartirse abiertamente, lo que están señalando es un problema de fondo: la comunicación institucional se vuelve selectiva.

Porque parece que la información se administra, no se transparenta.

Pero más allá de los discursos partidistas, el episodio dejó algo evidente, la relación entre la Fiscalía y la prensa está lejos de ser sana.

Y eso nunca es buena señal.

En democracia, la prensa incómoda es parte del sistema.

Los periodistas preguntan, cuestionan, insisten.